Purim a lo grande en todo el mundo
Purim se vivió a pura risa, disfraces y buena onda en una jornada donde la formalidad quedó completamente de lado. Las oficinas y las comunidades se transformaron por un rato en verdaderas fiestas, con sombreros extravagantes, collares de colores y personajes que aparecían por todos lados.
En la imagen se ve claramente el espíritu del día: sonrisas enormes, caras divertidas y mucha creatividad. Desde un vestir súper llamativo en rojo, blanco y azul con sombrero incluido, hasta un pollito gigante que se robó todas las miradas, cada uno aportó su toque especial. Y como no podía faltar, también hubo poses descontracturadas y gestos cómplices que resumen perfecto lo que es Purim: alegría sin filtro en cada rincón del mundo.
Entre selfies, bromas y risas, grandes y chicos compartieron un momento distinto, celebrando la historia de la Meguilá de Ester pero con el sello propio de cada comunidad: cercanía, calidez y muchísimo humor.
Porque si algo demuestra Purim año tras año, es que cuando hay ganas de festejar juntos, cualquier espacio se puede convertir en escenario de una gran celebración.




