Una imagen de Jánuca
Janucá se llenó de emoción y sentido profundo con la imagen del Rav David Pinto, que tocaron los corazones de todos los presentes. Cada vela encendida se transformó en un mensaje de emuná viva, de esperanza renovada y de confianza en que la luz siempre logra imponerse sobre la oscuridad.
En un clima de ajdut, su mensaje siempre deja una huella perdurable, recordándonos que incluso una pequeña llama puede iluminar el alma y fortalecer a toda la comunidad.



