18 Elul 5779 | Miércoles 18 de septiembre de 2019 Ayuda Ayuda
Creado el 06/09/2016

Ciudadania Europea para Sefarditas

 Una oportunidad histórica. Parte I: España. Los Gobiernos de Portugal y España, en este orden, han aprobado en los primeros meses del año 2015, Leyes Nacionales para otorgar la ciudadanía europea a los sefarditas y sus descendientes. Se entiende por tales, aquellos judíos provenientes de Marruecos, Turquía, Siria, Líbano, Italia, Grecia, Egipto, Túnez, y en general, toda la cuenca mediterránea, donde se asentaron sus antepasados después de las expulsiones de España en 1492, y de Portugal en 1496. 

La legislación de ambos países persigue el mismo fin: Restituir la nacionalidad a los hijos de quienes en algún momento de su vida, hace más de 500 años, fueron ciudadanos de pleno derecho de España y de Portugal, y que , aun después de 5 siglos, y a pesar de la expulsión, conservan vínculos religiosos, culturales y emocionales con dichos países, manteniendo los apellidos, hablando el ladino, y siguiendo aun costumbres sociales, gastronómicas, estilos musicales o tendencias educativas que persiguen fomentar y conservar este tesoro histórico llamado Patrimonio sefardita. Estas leyes son, sin duda, un merecido homenaje al tesón y la perseverancia en mantener ese valioso legado durante más de 25 generaciones. 

 La ley española salió publicada el 24 de junio de 2015, con bombo y platillo, y ha sido la más aplaudida y comentada, alabada sin fin y exageradamente, y, a mi juicio, sin un conocimiento de las dificultades plateadas en su normativa. Entre otras, impone la obligación de hacer un exámen de conocimientos culturales, y otro de lengua castellana (hispanoamericanos exentos), lo que aleja a casi un millón de sefarditas cuya lengua materna no es el castellano; además, obliga a viajar a España a firmar la solicitud, imposible para una familia sudamericana de economía media, sin olvidar la dificultad para acreditar lo que la ley llama “vinculación con España”, lo cual no es nada fácil ni demostrable para la inmensa mayoría del público sefardita. Otro problema es que el interesado deberá comparecer ante un notario en España, quien examinará su documentación y determinará, a su juicio, si cumple o no con la ley. El hecho de no poder elegir al notario actuante, sino que es asignado aleatoriamente, está ocasionando dificultades y ralentizando el proceso, pues no todos conocen a fondo la Ley y están exigiendo pruebas adicionales para acreditar el origen sefardí y la vinculación con España. (continuara).

Firmado: Lic. ELIAS BENDAHAN. Asesor legal. 

 Director de : www.soysefardi.com 

Contacto: soysefarargentino@gmail.com

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Autor del post: javier